Fundamentos de salud intestinal: lección básica sobre el microbioma, los probióticos y los prebióticos

Tori Schmitt, MS, RDN, LD 01/15/18

¿Quiere favorecer su salud? Empiece a pensar con las tripas.

Es decir, empiece a cuidar su salud digestiva. Las investigaciones siguen demostrando que el microbioma intestinal puede afectar a la función digestiva, la función inmunológica e incluso al estado de ánimo1-4. Por eso, cuando mis pacientes me preguntan cómo pueden optimizar la salud del aparato digestivo, estos son algunos de los datos básicos que les doy.

¿Qué es el microbioma intestinal?

Al igual que en un bosque conviven animales salvajes, árboles, hierba y maleza, el microbioma intestinal es un entorno dinámico del tracto gastrointestinal en el que conviven numerosas especies. Los microbios —incluidos bacterias, virus, arqueas y otros— desempeñan cada uno su función en el metabolismo y la digestión, la protección frente a los patógenos y la comunicación con el sistema inmune1.

Del mismo modo que una persona encontraría más saludable que, al entrar en un bosque, reinase la armonía entre todas las especies (quién no preferiría encontrar animales amistosos y protegerse del sol con las copas de los árboles), también la armonía de los microbios en el tracto gastrointestinal puede favorecer la salud. Por ejemplo, estudios recientes demuestran que la disbiosis (es decir, el desequilibrio del microbioma) puede alterar el sistema inmunitario y estimular el desarrollo de enfermedades inmunológicas, como la enfermedad inflamatoria intestinal, la diabetes de tipo 1, las alergias y el asma5.

¿Qué son los probióticos?

Los probióticos son bacterias y levaduras vivas que, cuando se ingieren en la cantidad adecuada, pueden ser beneficiosos para el microbioma y para la salud. Una vez consumidos, los probióticos pueden alterar el microbioma intestinal de forma favorable. De hecho, en 2006 una serie de autores afirmaron en American Journal of Clinical Nutrition: «ahora hay pruebas contundentes para el uso de probióticos en el tratamiento y la prevención de algunas enfermedades humanas»6.

Los probióticos se encuentran de forma natural en alimentos como el yogur, el kéfir, las hortalizas fermentadas, la kombucha y el chucrut, se añaden como ingrediente a algunos alimentos funcionales y se incluyen en complementos alimenticios.

¿Es seguro tomar probióticos?

Para muchas personas, parece seguro tomar probióticos. De hecho, los probióticos tienen un «excelente historial de seguridad en general»6.

Pero para algunas otras —como las que tienen el sistema inmune o el tracto intestinal debilitado o llevan un catéter venoso central— quizá no estén indicados6.

Igual que con todos los complementos alimenticios y cuestiones de salud, consulte siempre con un profesional sanitario cualificado para averiguar si los probióticos son adecuados para usted.

¿Qué debe buscar en un probiótico?

Los priobióticos son organismos vivos, por lo que precisan determinadas condiciones para sobrevivir. Si está pensando en tomar un complemento de probióticos, le aconsejo que seleccione un complemento que incluya una variedad de diversas cepas eficaces de bacterias. También es importante buscar un complemento que conserve su potencia durante todo el periodo de validez. Conviene que el frasco obstruya la luz y la humedad (porque pueden perjudicar a las bacterias beneficiosas) y guardarlo correctamente (algunos complementos necesitan refrigeración).

¿Qué son los prebióticos?

Igual que necesitamos alimentos para nutrir el organismo, los probióticos también necesitan «alimento» para nutrirse. El «alimento» de los probióticos son unas fibras dietéticas especiales conocidas como «prebióticos». Los prebióticos se encuentran en alimentos como espárragos, puerros, cebollas, ajo, harina de plátano verde, trigo y avena, y ayudan a los probióticos a crecer y desarrollarse7-8. Ingiera estos alimentos más a menudo para favorecer un microbioma intestinal más sano.

Aunque las investigaciones siguen estudiando las distintas influencias del microbioma intestinal en la salud, hay algo que está claro: favorecer la salud intestinal es fundamental para favorecer la salud del organismo.

Bibliografía

  1. Shreiner AB, Kao JY, Young VB. The gut microbiome in health and in disease. Current opinion in gastroenterology. 2015;31(1):69-75. doi:10.1097/MOG.0000000000000139.
  2. Walker AW, Lawley TD. Therapeutic modulation of intestinal dysbiosis. Pharmacological Research. 2013;69(1):75-86. doi: 10.1016/j.phrs.2012.09.008
  3. Kelly D, King T, Aminov R. Importance of microbial colonization of the gut in the early life to the development of immunity. Mutation Research/Fundamental and Molecular Mechanisms of Mutagenesis. 2007;622(1-2):58-69.
  4. Benton D, Williams C, Brown A. Impact of consuming a milk drink containing a probiotic on mood and cognition. European Journal of Clinical Nutrition. 2007 Mar;61(3):355-61. doi:10.1038/sj.ejcn.1602546
  5. Petersen C, Round JL. Defining dysbiosis and its influence on host immunity and disease. Cellular Microbiology. 2014;16(7):1024-1033. doi:10.1111/cmi.12308.
  6. Boyle RB, Robins-Browne RM, Tang MLK. Probiotic use in clinical practice: what are the risks? The American Journal of Clinical Nutrition. 2006:83(6):1256-12644.
  7. Slavin J. Fiber and Prebiotics: Mechanisms and Health Benefits. Nutrients. 2013;5(4):1417-1435. doi:10.3390/nu5041417.
  8. Patel S, Goyal A. The current trends and future perspectives of prebiotics research: a review. 3 Biotech. 2012;2(2):115-125. doi:10.1007/s13205-012-0044-x.

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